Los intérpretes de la realidad que acontece, los periodistas, tienen la responsabilidad de decidir qué es noticia y qué no cada día. Si estás cansado de ver noticias sobre inmigración y extranjeros, quizá haya llegado el momento de plantearse por qué el tema requiere tanta cobertura. Este texto es un extracto de la tesis doctoral Manual de Deontología Jurídica del Periodismo. Aproximaciones éticas y soluciones para una nueva narrativa basadas en la extranjería:

¿La extranjería y los movimientos de personas son responsabilidad de los medios de comunicación? Responder a esta pregunta es tan sencillo como releer el famoso decálogo periodístico que indica cuándo un hecho noticioso es noticia. En líneas generales, esta argumentación respecto al objeto de estudio responde a:

Importancia. Si tenemos en cuenta que la mayoría de las noticias que ofrecen los medios de comunicación sobre extranjeros tienen que ver con la inmigración irregular, podemos afirmar que el tema es de vital importancia. No solo se habla de vidas de personas, sino de mafias que operan a nivel internacional, políticas inútiles, guerras, pérdida y vulneración de Derechos…

Interés, en palabras de Javier Mayoral, desde una triple perspectiva: humana, visual e informativa (2008). ¿Habría que sumar económica o esta se incluye dentro de informativa aunque no se especifique?

Actualidad. Según una publicación de 1 de enero de 2019 (no se puede ser más rápido dando datos anuales, la verdad), España recibió en 2018 “a más migrantes en patera que en los últimos 8 años juntos. En 2018 se ha batido el récord de llegadas en patera a España al superarse las cifras registradas durante la ‘crisis de los cayucos’ de 2006” (El Confidencial, 2019).

Proximidad. Ya no se trata solo de que uno de los principales emisores de emigrantes linde geográficamente con dos ciudades autónomas españolas, es que la llegada de inmigrantes en situación administrativa irregular afecta de forma directa a nuestro sistema. Y por sistema es preciso pensar en administraciones, sanidad, recursos vitales, fuerzas de seguridad… Pero aportemos datos reales para determinar en qué grado este tipo de inmigración nos resulta próximo:

¿Qué ocurre cuando a una ciudad como Melilla, de 12 km2 y una población aproximada de 85.000 habitantes, llegan 200 personas de golpe en un día? Doscientas personas que necesitan cobijo, protección, comida, sanidad y otras necesidades básicas. ¿Qué sucede si esto aconteciera varios días seguidos? Ya en el año 2000 saltaron las alarmas sobre este tema en Ceuta y Melilla, pues el gasto del INSALU para atender a la población extranjera ascendió a 400 millones de euros (Peláez, 2000).

En 2018 la ciudad de Motril (Granada) tuvo que habilitar su pabellón de deportes municipal como centro de atención de extranjeros llegados por vía irregular según fuentes periodísticas (P.F, 2018). No era la primera vez que lo hacía ese año. Una superficie de 110 km2 y aproximadamente 61.000 habitantes y su único polideportivo debe cerrarse al público.

Afirmamos entonces que la extranjería tiene un valor periodístico de proximidad.

Número de afectados. Incalculable. ¿Cuántas personas llegan a las costas españolas? Sumemos las vidas que se pierden por el camino: las que son secuestradas y condenadas a la prostitución, las que mueren ahogadas o muertas de hambre, por ejemplo. Y como afectados, sumemos también a la sociedad de acogida, y sirvan como ejemplos los citados casos de Motril y Melilla. Por tanto, la cifra es, sin ánimo de reiterar, incalculable.

Aquellos que piensan que la inmigración roba puestos de trabajo a los nacionales, también son afectados. Aquellos que sufren por las pérdidas humanas y las guerras, también son afectado. Los Estados y en general, cualquier involucrado en la cadena de recursos humanitarios.

Negatividad, pues según Mayoral es noticia todo aquello que represente un drama o resulte doloroso. Todo aquello que engloba el marco en el que se produce la inmigración, sobre todo la de carácter irregular, es negativo. Y a su vez, como veremos más adelante, la extranjería es una forma de exclusión social. Negatividad no falta, más bien sobra.

Conflicto. ¿Qué más conflicto es necesario a parte de los propios del país de origen, causa principal de la inmigración; el que se genera por el camino de la migración, en todos los aspectos; y el que se genera como consecuencia en la sociedad de acogida, en todos los ámbitos? Matizar, que por conflicto no debe entenderse como “problema” o “combate” en su sentido estricto, sino más bien desde una perspectiva sociológica y psicológica, como aquello que causa un desequilibrio.

Emotividad. Solo un ejemplo: la fotografía de Aylan, el niño sirio que apareció tendido, ahogado, en una playa turca.

Los otros dos criterios del decálogo son la rareza y la celebridad, pero no son relevantes en este caso. No obstante, la extranjería, como tal, en su mayoría cumple 8 de esas 10 premisas. Por tanto, se trata de un hecho noticioso y noticiable. Y, por tanto, la extranjería y los movimientos migratorios son responsabilidad del Periodismo y de los medios de comunicación, entre otros muchos actores.

Referencias bibliográficas:

Este texto pertenece a Barrutia Navarrete, M. (2021). Manual de Deontología Jurídica del Periodismo. Aproximaciones éticas y soluciones para una nueva narrativa basadas en la extranjería. (Tesis Doctoral Inédita). Universidad de Sevilla, Sevilla. Disponible en: https://hdl.handle.net/11441/116620

Mayoral, J. (Coord.). (2008). Redacción periodística en televisión. Madrid: Síntesis.

P. F. (2018, 24 de julio). Motril vuelve a habilitar un pabellón polideportivo para acoger a personas migrantes. El Independiente de Granada. Descargado de http://www.elindependientedegranada.es/ciudadania/motril-vuelve-habilitar-pabellon-polideportivo-acoger-personas-migrantes

Peláez, E. (2000, 10 de septiembre). La atención sanitaria a extranjeros en Ceuta y Melilla le cuesta 400 millones al Insalud. El País. Descargado de https://elpais.com/diario/2000/09/10/sociedad/968536803_850215.html

Santamaría, E. (2002). La incógnita del extraño. Una aproximación a la significación sociológica de la “inmigración no comunitaria”. Barcelona: Anthropos.

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